martes, 3 de enero de 2012

Décimo cuarto paso: No huyas

Stephan repasó mentalmente las palabras que le diría a Lux y se guardó las entradas en el bolsillo de la chaqueta.
- ¡Lux!- exclamó Stephan al verla entrar por la puerta de la clase-. ¡Aquí!
La joven levantó la cabeza de golpe y miró a Stephan con una gran sonrisa. Se sentó en su sitio sin dejar de mirarlo y se apartó el pelo de la casa.
- ¿Qué… qué tal está Axel?- inquirió él, un tanto incómodo.
Lux rió y apoyó la cabeza en una mano.
- Ya ha despertado. Por fin. Y se lo ve muy contento- su expresión se ensombreció-. La policía sigue investigando quiénes fueron los que le dieron la paliza. Él dice que su padre les pagó, que los escuchó hablar por teléfono antes de quedar inconsciente.
Stephan jadeó, con los ojos como platos.
- ¿Su padre? ¿De verdad?
- Si, al parecer… Sus padres van de pareja progre y moderna, nómadas espirituales y todo ese rollo, ya sabes, en plan hippies new age, pero su padre es un retrógrado que pega a su madre y ella siempre lo esconde. Axel lo denunció la semana pasada y, ¡sorpresa!
El chico miraba a Lux con los ojos como platos y la boca abierta.
- Su padre está fatal.
Lux asintió.
- ¿Podemos cambiar de tema? Esta faceta de la vida de Axel es nueva para mí y se me hace raro. No me parece bien que siendo uno de mis mejores amigos me lo haya escondido durante tanto tiempo.
- Claro, como quieras- musitó Stephan.
Ella sonrió y sacó sus cosas de la mochila.
Mientras Lux escribía, Stephan le dedicaba miradas furtivas cada minuto, sufriendo una batalla interior intentando decidir si se lo decía o no.
Cuando sonó el timbre, ella se despidió y recogió sus cosas con rapidez.
- ¡Lux, espera!- exclamó él impulsivamente.
- ¿Si?- inquirió ella, girándose de golpe.
Stephan inspiró una bocanada de aire y dijo:
- Tengo dos entradas para ver a Ed Sheeran el viernes.
- ¿¿Ah, sí??- exclamó ella, con los ojos como platos.
- Sí, bueno… como sé que te encanta, me preguntaba si… ¿quieres venir conmigo?
- ¡¡Claro!! Esto… claro que sí. Por supuesto. ¡Gracias, gracias, gracias!- exclamó ella, abrazándolo. Le besó la mejilla repetidamente-. ¡Gracias!
Lux, se marchó corriendo, eufórica; Stephan, se quedó unos segundos mirando el sitio en el que momentos antes estaba Lux, con los ojos como platos; Katarina Perry sonreía discretamente detrás de sus gafas mientras ordenaba unos papeles y, en la otra punta de la clase, Miranda King deseaba con toda su alma que Lux Hawthorne desapareciera.

- Últimamente eres muy amigo de Hawthorne- musitó Miranda a la hora de la comida, intentando sonar casual.
- Claro. Somos amigos desde siempre- contestó él, distraído.
- No… no Light, su hermana pequeña. Lux.
- ¡Ah, sí! Sí. Es mi… amiga. Me cae muy bien- sonrió, como si se tratara de un chiste particular-. Me cae genial.
- Yo no la trago- comentó ella, con ira contenida en las palabras-. Me parece tan… rara…
- ¿Y? Es estupenda. Deberías conocerla. Aunque sí, tiene sus rarezas. Como todos.
- ¿A dónde vais el viernes?- preguntó de sopetón.
- A ningún sitio importante, Miranda, tranquila. No voy a enrollarme con ella ni nada parecido, es mi amiga.
- Más te vale- masculló Miranda, demasiado bajo como para que él pudiera oírlo.

Por otra banda, Rochelle tenía su infierno particular.
- Acabo de escuchar a Stephan y Miranda- dijo Eric con todo acusador.
- Ah- murmuró Rochelle, con la mirada triste.
- Están hablando de Lux Hawthorne. Curioso. Yo quería hablarte del otro Hawthorne.
- ¿Cuál? Son ocho- informó ella como un robot, sin prestarle mucha atención a sus palabras.
- Light.
Por primera vez desde que empezaron a hablar, Rochelle miró a Eric.
- ¿Qué pasa con Light?
- Déjame adivinar: es tu amigo.
- Algo así.
Eric negó con la cabeza.
- Es curioso que el otro día os vieran salir del Mama’s Kitchen juntitos. Y que te acompañara a casa. Raro, ¿no?
- ¿Quién te ha dicho eso?
- Dianne.
Rochelle maldijo a la chica en sus adentros, y miró a Light, que se encontraba en la otra punta de la cafetería con sus amigos.
- No pasó nada, Eric- por desgracia, pensó ella-. Me invitó a cenar allí porque somos amigos y me vio de bajón, nada más. Luego me acompañó a casa porque tenía miedo de que me pasara algo.
- ¿Seguro?
- Claro, Eric. Qué pensabas, ¿que te voy a dejar por él? Imposible- dijo, con una sonrisa forzada.
Eric miró a la chica con desconfianza, pero no dijo nada.

- ¡Hola!- exclamó Trixie al ver a Darwin fuera de la cafetería-. ¿No estás con Lux?
Él negó con la cabeza.
- Está haciendo pellas para ir a ver a Axel.
Trixie rió.
- Me encantaría ser como ella. Siempre hace lo que le da la gana y parece que nunca se arrepiente. Aunque me sorprende que se siga llevando con Stephan- Darwin apartó la mirada de pronto. Trixie abrió la boca, anonadada-. ¿No le has dicho nada a Lux aún?
Él negó con la cabeza, avergonzado.
- No me atrevo.
- Es algo muy grave, Darwin. Deberías decírselo cuanto antes.
La miró a los ojos, aquellos enormes ojos verdes, y le apartó el pelo de la cara.
- ¿Cuándo he empezado a depender de ti para todo?
Ella quedó petrificada.
- En serio. Eres la persona que más me ha ayudado en mi vida, y te conozco desde hace cuanto, ¿dos meses?
Trixie sonrió.
- Bethany me dijo que no era normal que me gustaras tanto- dijo. Calló a Darwin con un gesto-. Que era por todo eso de querer lo que no se tiene, pero no. Me gustas de verdad, Darwin. Así que no me digas esas cosas porque me das falsas esperanz…
En ese instante, sorprendiendo a todo el que pasaba por allí y contra todo pronóstico, Darwin calló a Trixie con un beso.
- No tengo mucha idea del tema y tal- dijo él, aparentemente aturdido por lo que acababa de hacer-. Pero creo que se hace así. Beatrisce Torelli, ¿quieres salir conmigo?
Con una enorme sonrisa, Trixie lo besó.
- Claro que sí, novio.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado!! Es que me dejas sin palabras, y lo sabes!! Es de las mejores historias, enserio, la adoro!! Me encanta la facilidad que tienes para meternos en la piel de los personajes, es que lo vivo y me emociono de verdad!! Es increíble!! Siguiente!! Besotes cielo!! ^-^

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  2. WoW!!!!
    Increíble!cEsto empieza a tomar forma guapa!
    Tienes talento, es de los mejores relatos que he leído.
    Quiero el sigiente!! Ya!! Besazos chica ^^

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