miércoles, 9 de noviembre de 2011

Lux

Lux se despertó con la sensación de que sería un día horrible.
Le pasaba a menudo. Abrir los ojos y sentir que su intuición le hablaba para decirle que lo mejor para ella sería quedarse rezagada entre las sábanas de la habitación que compartía con Anastacia, su hermana pequeña.
De todas formas, ese día su intuición estaba condicionada por el hecho de que empezaba el instituto.
Suspiró largamente mientras miraba fijamente el techo. Reflexionó durante unos minutos en decantarse por enfermar repentinamente para no tener que pisar ese infierno de nuevo o hacer acopio de una fuerza que no tenía para ir a clase.
Se levantó y se dirigió a la cocina. Allí, sus hermanas pequeñas, Ai, Hope y Lovely, de cuatro años, desayunaban entre un gran estrépito, mientras que Johnny, de once, vestido con su ropa nueva, comía con extremo cuidado para no mancharse y Light, de diecisiete, miraba indeciso la nevera.
- ¡Lux!- exclamó su madre, atareada con el desayuno-. ¿Tienes idea de lo tarde que es? ¿Dónde está Annie? ¡Tengo que llevarla al colegio! Dios mío, el primer día siempre es el peor…
Lux miró a su madre y al instante supo que intentar mentirle diciendo que tenía nauseas o que le dolía la cabeza sería totalmente inútil. Le besó en la mejilla.
- Ya despierto yo a Annie cuando acabe de desayunar.
Como todas las mañanas, Annie había ignorado el persistente sonido del despertador y dormía plácidamente ocupando la totalidad de la cama. Lux apuró el desayuno compuesto por café y dos grandes tostadas y se dirigió a su cuarto.
- Ann… Aaanniie… Anastacia, despierta. ¡ANASTACIA!
La pequeña de once años abrió los ojos con dificultad y miró a Lux, arqueando las cejas.
- Te odio- dijo con voz somnolienta.
Lux sonrió.
- Arriba, enana.
Lux se dirigió a su armario y cogió unos jeans gastados, su camiseta de primer día, la de Guns ‘n roses, y una chaqueta de cuero negra. Se vistió a trompicones y se miró al espejo. Tenía su corta melena castaña con demasiado volumen en consecuencia de haberlo lavado la noche anterior, así que fue al baño e intentó aplastarlo con agua. Apartó un mechón de flequillo de sus ojos avellana, cogió su mochila, se despidió de su madre y de las trillizas y salió por la puerta.

3 comentarios:

  1. Me gusta mucho cómo lo describes. Por un momento me he sentido agobiada incluso al ver tanta gente metida en una misma casa. Me encanta :D

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  2. ¿Siete hermanos? No soporto al mío, y solo es uno... No me quiero imaginar cómo sería tener siete xDD
    Por cierto... ¡Me encantaaaa! ^^
    Sobre todo, cómo viste Lux :3

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  3. Entonces las hermanas pequeñas son trillizas ¿no? Si tienen la misma edad significa que nacieron en el mismo año y al mismo tiempo. De ser así, deberías indicarlo.
    Al igual que nos ha pasado a todos al comenzar a escribir, no le damos importancia a los detalles. Por ejemplo, abusas mucho de los adverbios terminados en -mente y no te paras a explicar la situación personal del personaje. Es una narración cercana y sin muchos adornos, pero es tan superficial que apenas aporta datos importantes al lector que le inciten a leer más.
    Al principio vas paso a paso, pero a medida que te acercas al final apretujas todas las acciones que hace Lux en una misma frase. Es algo curioso y al mismo tiempo apresura la lectura, dejándote con la sensación tipo "¿y ya está?".

    Intenta detenerte un poco a explicar la situación del personaje, sino sólo rellenarás una historia con diálogos que tampoco muestran la trama.

    Trata de contar una historia ^^

    ¡Un saludo!

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